Tienes
la sencillez de un todo y un nada, conoces la fórmula perfecta para que
me encuentre bien a tu lado solo ofreciéndome tu sonrisa. No te diré
que sin conocerte te echaba de menos porque no es cierto, pero ahora que
te conozco, si te vas, si te alejas de mi lo más mínimo, juro que lo
haré, que te extrañaré hasta que ya no pueda más. A si que te pido que
aunque nunca consiga tenerte, haz como hasta ahora, y regálame tu mirada
en una tarde de invierno de esas donde el frío es insoportable, porque
esa es la única manera que tengo para sentirte y desearte aun más.
Los perros ladran, los gatos maúllan y yo, creo que te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario