Llega un momento en que todo te supera, hasta ver volar los pájaros te pone triste. Lloras y piensas "Ya no puedo llorar más, no me quedan lágrimas" pero a la media hora vuelves a empapar la almohada de nuevo y sabes que no hay solución, que seguirás llorando hasta quedarte dormida o hasta que caigas rendida en el suelo sin apenas respirar, sintiendo como cada lágrima te arranca la vida. Y te levantas a la mañana siguiente sintiendo que quizá hoy las cosas sean diferentes, que verás volar un montón de pájaros sin derramar lágrimas, pero no es así. Y todo sigue igual ahí fuera, gente llendo a la compra, gente paseando y tu ahí, pensando en si pasar al día siguiente o tomar un puñado de pastillas. Y al final, te decantas por las pastillas, y es en ese momento cuando la gente llora y tu sonríes y todo se da la vuelta y eres feliz.aa
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